El Auditorio de la Música, el gran referente de la vida musical de Málaga

El Auditorio de la Música, el gran referente de la vida musical de Málaga
8 de enero de 2019
Carlos de Mesa

Málaga ya ha encontrado su espectáculo multitudinario para la Navidad: en la calle, en la noche y con música. Y es que Málaga es una ciudad que vive intensamente con la música. Le pone música a todas sus celebraciones y fiestas. Tiene el calendario anual marcado con grandes hitos de celebraciones y fiestas llenas de música, de músicas propias, como la Semana Santa, los Júas y la Feria de Agosto.

A la nueva celebración de la Navidad, que tiene lugar en la calle Marqués de Larios, centro del Centro Histórico, la han denominado “espectáculo de luz y sonido”, más bien se le debería llamar espectáculo de iluminación y música. Como casi todos los malagueños ya conocen, la calle queda cubierta con una bóveda de puntos de luz que recorre todo el largo de la misma, con 2 cúpulas y 24 pórticos, con ventanas, vidrieras y rosetones que tratan de representar la estética de la Catedral de Málaga. Según información proporcionada, una potencia de unos 28.000 W, con unas 725.000 lámparas a las que se le añaden 4.500  destellos atienden los efectos lumínicos. Y acompañando las secuencias de estos efectos lumínicos, a modo de ilustración musical, estaban programados los siguientes temas musicales: “Rondo veneziano-Zodiaco”, “Rondo veneziano-Música fantasía”, “Villancico altozano” de Café Quijano y “Cosas de la Navidad” canciones infantiles de Raúl Charlo.

De existir nuestro Auditorio de la Música, éste, con seguridad, hubiera creado, programado, impulsado un programa musical muy especial para este evento con el que Málaga, entre otros, desea proyectarse al mundo como ciudad de la cultura. Y es que nuestro deseado Auditorio de la Música será mucho más que un magnifico documento técnico arquitectónico, mucho más que un edificio de estética relevante, el Auditorio de la Música será el gran referente de la música en nuestra ciudad, el centro neurálgico de la actividad musical, el corazón de la vida musical de Málaga, el crisol en el que se darán cita los compositores e intérpretes para participar en la vida musical de la ciudad, para promover las grandes creaciones con las que Málaga habrá de distinguirse.

El Auditorio de la Música, de existir, hubiera producido para este espectáculo  de iluminación y música un gran programa musical de corte internacional, con  grandes temas musicales de la Navidad, en versiones alegres y festivas, dando cabida a todos los géneros musicales, con identidad propia, quizás bajo la dirección del maestro Arturo Díez Boscovich, u otro; con las voces de Carlos Álvarez, Pasión Vega, Pablo Alborán, Berna Perles, Javier Ojeda, Rocio Bazán, Vanesa Martín, u otras voces de las muchas que Málaga tiene; el Coro de Ópera, Orfeón Universitario, Resonare Fibris, Cármina Nova, u otros coros de los muchos que existen en Málaga; la Orquesta Filarmónica de Málaga,  u otras de las varias agrupaciones sinfónicas malagueñas.

Este tipo de espectáculos, en el que se dan cita miles de personas y trascienden como noticias en los medios de comunicación social, deberían   aprovecharse para hacer evidente que Málaga ama a la música, que es una ciudad que reclama un gran Auditorio de la Música, que lo reclaman unos ciudadanos que entienden, disfrutan y valoran la música, la buena música de todos los géneros. La Ciudad debe dar a conocer que sabe poner música en todos los hitos de su calendario de celebraciones y fiestas anuales. Que sabe combinar la música popular con la música culta, que sabe poner a cada música en su momento y lugar. Que es una ciudad de la música.

Y es que en Málaga, históricamente, en la Fiestas de Navidad-Reyes se ha disfrutado de la buena música y ha sido fácil escuchar un gran oratorio en la Santa Iglesia Catedral, un gran concierto sinfónico-coral en el Teatro Cervantes, un recital lírico en la Sala María Cristina, una Zambomba en las peñas flamencas, villancicos populares junto a los cientos de Belenes que se montan de extremo a extremo de la ciudad, o vivir la Gran Fiesta Mayor de Verdiales, en la fiestera barriada de Puerto de la Torre. Y es que Málaga es musical, ya lo dijo el poeta Vicente Aleixandre en su poema “Málaga ciudad del paraíso.

Para que todo ello ocurra, habrá que seguir luchando para hacer realidad nuestro deseado Auditorio de la Música, para que éste sea el gran referente de la vida musical de nuestra ciudad. Nuestro Auditorio, con seguridad, no dejará pasar una Navidad sin un gran Oratorio, una cuaresma sin una gran Pasión, no dejará de festejar el Día Europeo de la Música, engrandecerá la Bienal de Flamenco y el Festival Internacional de Jazz, proyectará las grandes citas de la música pop-rock del verano y los grandes acontecimientos de la música popular. Seguro que no dejaría pasar el 150 Aniversario de la Sociedad Filarmónica, sin convertirlo en un gran acontecimiento de la centenaria Málaga institucional de la música.