A veces es muy necesaria la corresponsabilidad de los ciudadanos en los asuntos de interés común

EL LARGO CAMINO DEL AUDITORIO
La ciudad de Málaga, centenaria en su interés por la música, por su desarrollo y disfrute, desde su Sociedad Filarmónica, su Conservatorio de Música y su gran afición, ha venido reclamando la necesidad de un auditorio como corresponde
Carlos de Mesa
DIARIO SUR
28 de febrero de 2019

La historia del Auditorio de la Música de Málaga es la historia que no debería sucederle nunca a las necesidades, los deseos y los sueños de las ciudades y sus ciudadanos. A los ciudadanos no nos preocupa qué partido político resuelve una necesidad ciudadana de interés común, nos preocupa que se resuelva con eficacia y rapidez un problema ciudadano percibido, conocido y demandado.

La iniciativa que el pasado día 26 presentó el Grupo Socialista del Parlamento de Andalucía, en la comisión de Cultura y Patrimonio Histórico del Parlamento, de instar al Gobierno de la Comunidad para que ponga en marcha cuantas medidas sean necesarias, con el resto de administraciones, el Ayuntamiento de Málaga, la Diputación de Málaga y el Ministerio de Cultura para recuperar y reactivar el proyecto del Auditorio de la Música para la ciudad de Málaga, es de una gran relevancia y significación para los propósitos de conseguir el Auditorio de la Música de Málaga. Hay que darle la importancia que tiene por su contenido y forma. Es la primera propuesta que se presenta a la Comisión de Cultura en esta nueva legislatura; es una acción en positivo, que busca lo esencial en el objetivo de dotar a Málaga de su Auditorio de la Música, instar al Gobierno de la Junta de Andalucía a ponerse a trabajar por el Auditorio; y en su forma huye de la confrontación y busca el consenso para conseguir el objetivo que interesa. El primer resultado de la misma fue la aprobación por unanimidad de los miembros de la Comisión de Cultura y Patrimonio Histórico.

Málaga estuvo a punto de disponer realmente de su Auditorio de la Música en el año 2012, sólo faltó licitar las obras para la construcción del mismo, pero una visión cicatera sobre la inversión pública acabó con la oportunidad. A partir de aquí, cinco años de silencio de las administraciones públicas en considerar la posibilidad de acometer de nuevo la recuperación del proyecto.

La ciudad de Málaga, centenaria en su interés por la música, por su desarrollo y disfrute, desde su Sociedad Filarmónica, su Conservatorio de Música y su gran afición, ha venido reclamando la necesidad de un auditorio de las características que le corresponde como la gran ciudad que es. Desde los años ochenta del siglo pasado ya se observaba, desde el ámbito económico de la industria del turismo, la necesidad de un gran auditorio de la música, en razón de los escenarios que se vislumbraban ante el potencial turístico que presentaba el conjunto de la costa y su capital Málaga. Se disponía de unas condiciones naturales muy favorables  para hacer muy atractiva las visitas de turistas a nuestra ciudad y su entorno de influencia. Las dimensiones medioambientales y culturales debían acompañar para conformar un destino turístico de atractivo internacional. En estas consideraciones se trabajó después desde los planes estratégicos.

Málaga apuesta firmemente por la cultura en su dimensión de consumo ciudadano y como recurso turístico de primer orden. Se rehabilita el patrimonio monumental, se potencia y promocionan las fiestas y tradiciones populares, se cuida y preserva la gastronomía y se dota a la ciudad de recursos escénicos musicales como el Teatro Cervantes y la Orquesta Filarmónica. Más tarde vendría una apuesta importante por los museos, llegando Málaga a proyectarse internacionalmente como ciudad de museos. Pero el deseado-necesario Auditorio de la Música, de todas las músicas, no acaba de encontrar su viabilidad; claro que un equipamiento de estas características, con su complejidad y coste, tiene que ser asumido por todas las administraciones públicas y aquí ha encontrado nuestro Auditorio sus dificultades. Era necesaria la confluencia de intereses de todas las administraciones públicas y hemos conocido, conocemos y conoceremos que no es cuestión de que todas ellas estén gobernadas por un mismo partido político, no, el asunto es mucho más complicado y quizás con un poco de observación todos podemos conocer la realidad.

Para facilitar y dar justificación a los poderes políticos en la toma de decisión para dotar a Málaga de su deseado-necesario Auditorio, los ciudadanos hemos constituido un movimiento ciudadano que trata de amplificar el sentir de sus deseos de disponer, en su ciudad, de un Auditorio que permita disfrutar de los espectáculos escénicos-musicales en las convenientes condiciones desde el punto de vista de las resoluciones técnicas y artísticas y con el nivel de confort para el público asistente que hoy es necesario disponer para cualquier oferta de espectáculos en vivo de primer nivel.

La petición ciudadana cursada el pasado día 17 de julio de 2018, a los señores Ministro de Cultura y Deporte, Alcalde de Málaga, Consejero de Cultura de la Junta de Andalucía y Presidente de la Diputación Provincial de Málaga, solicitándoles “la creación de un ente jurídico que lleve a cabo la construcción y posterior gestión y mantenimiento del futuro Auditorio de la Música, de Málaga; ente jurídico formado por el Ministerio de Cultura y Deporte, la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial de Málaga y el Ayuntamiento de Málaga”, ha sido respondida sólo en algunos casos y sin compromiso firme. Todos coinciden en reconocer la necesidad que tiene Málaga de disponer de un gran Auditorio de la Música, al tiempo de que todos coinciden en no ponerse de acuerdo en establecer una fecha, una hora y un lugar para comenzar a trabajar por el Auditorio.

La historia nos demuestra que hay ocasiones en las que las ciudades reciben importantes infraestructuras y equipamientos de ciudad que no son demandados, casi les caen del cielo, y en otras ocasiones, como en el caso del Auditorio de la Música de Málaga es necesario que la ciudadanía aporte un trabajo de bricolaje para colaborar en hacer posible el encuentro de las partes competentes en el asunto, facilitando el camino del consenso y la minimización de la confrontación: el objetivo es conseguir que las partes se pongan a trabajar.

Por estas razones consideramos tan importantes las manifestaciones del Alcalde cuando dice que no renuncia al Auditorio de la Música, cuando el Presidente de la Diputación dice que se apunta a la financiación del Auditorio, cuando el Consejero de Cultura propone un encuentro para trabajar por el Auditorio, o cuando el Ministro dice que en cuanto el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía tengan enjaretado su compromiso se suma al mismo inmediatamente. Por eso consideramos muy importante la iniciativa del Grupo Socialista del Parlamento de Andalucía instando al Gobierno de la Comunidad a que se ponga a trabajar con las otras administraciones competentes para dotar a Málaga de su Auditorio de la Música.